domingo, 13 de mayo de 2012

Alemania ofrece trabajo, pero ¿de qué tipo?

Alemania necesita trabajadores. Es un hecho provocado por la tendencia demográfica negativa del país mantenida durante las últimas décadas y por la estructura industrial-exportadora de la economía germana, que si no cuenta con mano de obra, perderá irremediablemente el título de locomotora económica europea a medio-largo plazo. La falta de mano de obra que cubra la demanda existente en el mercado laboral alemán y que haga viable su "economía social de mercado" es un tema que políticos y académicos del país hace años que debaten y al que intentan buscar soluciones. La más viable a corto plazo es atraer a trabajadores extranjeros, ya sean comunitarios o extracomunitarios. Sin embargo, ¿bajo qué condiciones quiere atraer Alemania a esos trabajadores? ¿Y para qué labores?

Hay dos elementos clave para entender esa estrategia del Gobierno alemán: las exportaciones y el desarrollo de tecnología que tanto hacen destacar al modelo económico germano en Europa y todo el mundo, y la política de presión salarial aplicada por gobiernos conservadores y socialdemócratas durante apróximadamente la última década, coincidiendo con el uso del euro como moneda común. Esos dos elementos son combinados ahora por el gobierno de Merkel con un único objetivo: mantener la relevancia del modelo económico alemán en un mundo que cambia a una velocidad vertiginosa y en el que la competencia con las llamadas economías emergentes es cada vez más feroz. 

En el siguiente enlace podéis leer un artículo publicado recientemente en el diario ABC, en el que abordé con relativa municiosidad un tema con tantos ángulos y tan complicado, pero que a la vista del número de comentarios que suscitó, parece interesar a la gente. ¿O será por la pésima y cada vez más preocupante situación del mercado laboral español?

domingo, 29 de abril de 2012

Un cubano en Berlín



La historia de Jorge Luis García Vázquez está estrechamente ligada al pasado de Berlín como capital de la Guerra Fría, como la ciudad que ejemplificó a la perfección a esa guerra improbable y la paz imposible que enfrentó a dos bloques, a dos sistemas que esperaban la irremediable caída del otro.

Jorge Luis llegó a la Alemania oriental y socialista hace más de 20 años como traductor y acompañante de los trabajadores cubanos invitados por la República Democrática Alemana. Gracias a sus conocimientos del alemán, hacía de intermediario entre las autoridades germanorientales y los trabajadores cubanos. Hasta que los servicios secretos de Fidel Castro le pidieron que espiara a un músico cubano considerado como sospechoso por el régimen castrista. Jorge Luis se negó e intento encontrar un salvoconducto a través de la embajada estadounidense para pasar a Berlín occidental. La policía política oriental, la Stasi, tenía pinchado el teléfono de Jorge, quien acabó detenido en la tristemente famosa cárcel de Höhenschönhausen y devuelto a Cuba. Allí también estuvo encarcelado, hasta que finalmente el gobierno cubano decidió expulsarlo de la isla. Actualmente, Jorge vive y trabaja en la capital alemana, e investiga las conexiones entre los servicios secretos cubanos y de la desaparecida RDA.

Recientemente estuvo como invitado en el programa Alemania con acento de la televesión internacional alemana Deutsche Welle. Tuve la oportunidad de elaborar el perfil que abrió la entrevista. Lo podéis ver en el minuto 3:30 del siguiente enlace.

jueves, 5 de abril de 2012

Los intereses de Rajoy

El Gobierno español de Mariano Rajoy ha hecho suya (con aparente absoluta convicción o porque no le queda más remedio por representar intereses bastardos) la política económica de austeridad dictada por Berlín y Bruselas. Rajoy lo declara una y otra vez, hasta la saciedad: el objetivo prioritario e irrenunciable de su Gobierno es reducir el déficit público del Estado, acabar con las crecientes deudas del país. Mientras, la economía española, nuevamente hundida en la recesión, se enfanga cada vez más en unas arenas movedizas de las que difícilmente saldrá con más recortes, por mucho que Merkel se empeñe en recetar a Madrid esa política económica. Analistas dan por hecho que si el Ejecutivo Rajoy mantiene su rumbo económico, el desempleo alcanzará en España el 30 por ciento a finales de este mismo año. Un dato escalofriante, insostenible y que la historia nos demuestra como extremadamente peligroso: con ese nivel de desempleo llegó Hitler al poder en Alemania, por poner un claro ejemplo.

El tiempo pasa rápido y a Rajoy se le agota el crédito tan sólo 100 días después de asumir el poder. Las reformas llegan, pero ante ellas surge irremediablemente una pregunta: ¿a qué intereses responden esas reformas? ¿A los de todos los empresarios y emprendedores, o sólo a los de las grandes empresas? ¿Acaso sólo las grandes compañías crean empleo? Hace poco escuché una propuesta en el genial buzón de voz del programa de Radio 3 Siglo XXI que me parece digna de ser tomada en cuenta por el equipo económico de Rajoy: que el despido por 48 días trabajados al año sea pagado sólo por aquellas empresas que puedan permitírselo, mientras que el despido a 25 días o menos sea pagado por los pequeños y medianos empresarios, que son los que están sufriendo verdaderamente esta crisis. La reforma laboral se ajustaría así mucho mejor a la maltrecha realidad económica del país.

Y mientras, los tecnócratas de Bruselas se apresuran en bendecir los recortes de los gobiernos de la periferia y en aprobar los créditos mal llamados "paquetes de ayuda". Sin embargo, no nos llegan noticias desde Bruselas de los impuestos a la economía especulativa (la llamada tasa a la transacciones financieras), una medida que la devastada economía real hace años que pide a gritos.

Dicen que los jóvenes españoles son la generación perdida. Yo no lo creo: los jóvenes, a diferencia de sus mayores, no tienen nada que perder porque su gran mayoría no tiene nada. No han cambiado ideales por bienestar. O como escribió Walter Benjamin, sólo desde la derrota se es invencible. Los jóvenes españoles cada vez tienen menos miedo. Las estrecheces avivan el ingenio, la crisis exige capacidad de emprender, de reaccionar. En Berlín hay bastantes ejemplos de ello. Recientemente estrené colaboración con el diario ABC con un artículo sobre la presencia de empresas españolas en Alemania. En él incluí tres ejemplos de jóvenes pymes españolas que funcionan con éxito en Alemania, un país donde todavía queda  crédito y algunas oportunidades, aunque habría que preguntarse si a costa de la periferia. Aquí tenéis el artículo:

Aus Selección de reportajes

miércoles, 29 de febrero de 2012

'Neukölln Unlimited'

"Cuando miro a una familia (extranjera) de 7 u 8 miembros me pregunto cómo puedo integrarla en la República Federal Alemana. (...) De esa manera obtengo una fotografía de ella, y entonces me pregunto si mantener esa familia en Alemania es del interés público del Estado de Berlín o de Alemania". Son las frías y calculadoras palabras del ex ministro de Interior del Estado de Berlín, Ehrhart Körting (SPD), una de las voces que recoge el interesante y recomendable documental Neukölln Unlimited.

Neukölln es uno de los distritos más problemáticos de la capital alemana. Dos estadísticas lo dejan patente: el desempleo ronda el 17 por ciento y alrededor de la mitad de su población depende de las ayudas sociales para llegar a fin de mes. Con una población marcada por la migración, Neukölln es repetidamente utilizado por los medios de comunicación de masas alemanes como ejemplo de la fallidad sociedad "multikulti", utilizando las palabras de la canciller federal alemana, Angela Merkel, y de los problemas sociales derivados de la falta integración.

Sin embargo, la plana mediática germana y el status quo político del país olvidan que los fallos en el proceso de integración no sólo están de la parte de los que llegaron de fuera, sino también de los que siempre estuvieron aquí. Quiero decir que igualmente culpables son los que llevan 25 años en Alemania y todavía no son capaces de hablar mejor o peor el idioma como aquellos alemanes que no son capaces de aceptar que la inmigración ha cambiado irremediablemente los acentos, los colores, los sabores, los olores de Alemania.

El documental Neukölln unlimited nos cuenta la kafkiana historia de la familia Akkouch, da voz a los habitualmente invisibles de esta ciudad y pone en duda todos los lugares comunes manejados por los detractores de esa fallida y criticada sociedad multicultural. El multiculturalismo y la inmigración no son buenos ni malos. Simplemente son.

jueves, 23 de febrero de 2012

Fernando P. Molinari: creador de figuras con alma


"Procuro jugar con la luz que las personas normales llevan dentro, porque la luz es movimiento". Son palabras del artista plástico peruano Fernando Pérez Molinari, uno de los primeros invitados al programa Alemania con acento de la nueva y ampliada programación en español de la televisión estatal alemana para el exterior Deutsche Welle, con la que colaboro desde hace años.

Fernando es un artista artesano, dos conceptos (arte y artesanía) que, como él mismo dice, ofrecen fronteras más que dudosas. Hace figuras de papel y alambre que pese a su fragilidad material dan la sensación de ser obras para la eternidad. Figuras que posteriormente son iluminadas por dentro, lo que les da vida y movimiento. Tuve la suerte de poder hacer el perfil que complementó la entrevista de Fernando en el estudio. Me gustó tanto lo que Fernando me contó que simplemente le dejé hablar durante la pieza que podéis ver a partir del minuto 2:2o del video con el que abro esta entrada. Que la disfrutéis.

lunes, 30 de enero de 2012

Doble rasero

Sábado 28 de enero, sobre las cinco de la tarde. En Berlín ha comenzado a nevar mientras en Hermannplatz se acumulan de manera estruendosa decenas de furgones policiales cargados con antidisturbios. Pareciera que la capital alemana estuviese bajo la amenaza de una inminente revolución o un golpe de Estado. Pregunto a dos chicos con petos fluorescentes que vigilan la actuación policial. "Es por una manifestación contra el congreso de policía que se celebra en Berlín", me comentan antes de marcharse a toda prisa.

Los distritos de Friedrichschain y Neukölln se convirtieron la madrugada del sábado al domingo en escenario de enfrentamientos entre la policía y manifestantes de extrema izquierda que protestaban no sólo contra el congreso policial sino también contra el ya consumado desalojo del edificio okupado y autogestionado Liebig 14. Los disturbios acabaron con 50 agentes heridos y cerca de 40 detenidos, según medios locales. La prensa berlinesa no tardó en colgar en sus ediciones on-line galerías de fotos sobre los disturbios y el ministro de Interior de Berlín volvió a advertir que "la escena de la extrema izquierda sigue siendo altamente violenta".

Todo ello coincide con el reavivado debate sobre la vigilancia que los servicios secretos alemanes dedican desde 1995 al partido La Izquierda, con representación parlamentaria. Es sabido que el Ministerio de Interior realiza escuchas y seguimiento a miembros de ese partido, parcialmente heredero de los socialistas de la Alemania oriental, y que el actual el ministro de Interior federal, Hans-Peter Friedrich (CSU), considera que el partido de La Izquierda es tan peligroso para la democracia alemana como los neonazis del NPD.

Sin embargo, cabe preguntarse si realmente esa posición se corresponde con la realidad, si no es una clara posición ideológica de claro doble rasero: es un hecho que desde la desaparición de la última generación del grupo terrorista de la Fracción del Ejército Rojo (RAF) a finales de la década de los noventa, la extrema izquierda alemana no ha matado a nadie. Ello mientras sólo la célula terrorista neonazi Clandestinidad Nacionalsocialista dejaba tras de sí un impune reguero de 10 asesinatos y al menos 30 heridos durante la última década. Quizá cabría preguntarse si el Ministerio de Interior alemán debería dedicar el dinero y el esfuerzo que concentra en vigilar a partidos parlamentarios en evitar que la extrema derecha extraparlamentaria campe a sus anchas de manera asesina, sobre todo en el Este de Alemania.

Precisamente ayer tuve la oportunidad de ver la recién estrenada Kriegerin ("Guerrera"), una película sobre la escena neonazi en el noroeste de Alemania. Una muestra más de que, como me dijo una vez un ex neonazi, entrar en la extrema derecha alemana es fácil. Lo realmente díficil es salir vivo de ella.

sábado, 14 de enero de 2012

Entrevista en el programa TotsxTots

Los que váis visitando periódicamente este poco frecuentemente actualizado blog, seguro que tuvistéis la posibilidad de leer la serie de siete posts paridos durante mi última visita a Turquía y el Kurdistán turco. Un intento de entender mejor un conflicto olvidado pero que sigue generando víctimas, y que parece tener un solución bien complicada dados los numerosos intereses que despierta el enfrentamiento entre la guerrilla kurda del PKK y el Estado turco.

Esta semana que ya acaba, el programa TotsxTots de la emisora catalana COMRàdio me invitó a hacer un pequeño análisis sobre el actual momento que atraviesa la llamada "cuestión kurda". Ello gracias al colectivo de periodistas Contrast, del que soy miembro, y a través del cual estamos intentando crear un pool periodístico clásico adaptado a la realidad del siglo XXI.

Precisamente, la semana que viene comenzaremos en Alemania una serie de tres presentaciones del proyecto periodístico-documental Después de la paz. Próximamente os ofreceré las fechas y los lugares. Mientras tanto, podéis escuchar la charla completa en el programa TotsxTots. Sólo tenéis que clickar aquí.
 
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